Usuarios de la Clínica 10 del IMSS en Matehuala manifestaron su inconformidad ante lo que llaman una nueva estrategia para evitar dar consultas. Los afectados señalan que, personal médico de diversas áreas “se echa la pelotita”; al buscar atención médica, son enviados de un departamento a otro sin recibir una solución clara, perdiendo días enteros entre la burocracia.
La situación suele empezar en los consultorios de medicina familiar, ahí, el personal les indica que no pueden atenderlos y los manda a la fila de espera conocida como «Unifila». Después de esperar por horas en este sitio, los encargados les dicen que el tiempo se terminó y que ya no alcanzan lugar, dándoles como única opción ir al área de Urgencias.
Al llegar a Urgencias, el panorama no mejora. Tras otra larga espera, los pacientes reportan que la atención es superficial y no sigue el proceso médico adecuado. Al final de la revisión, los médicos de esta área terminan por decirles que su problema no es una urgencia real y que deben volver a sacar cita con su médico familiar, regresándolos al punto de inicio sin haber recibido el tratamiento necesario.
Esta falta de organización quedó marcada el pasado 6 de enero. Mientras varios pacientes daban vueltas por las instalaciones intentando ser atendidos, se encontraron con que el personal de la clínica estaba más enfocado en sus festejos internos. Los derechohabientes fueron testigos del ruido y la diversión de los trabajadores mientras partían la rosca de reyes, ignorando las filas de personas que esperaban atención médica.
Pacientes prefirieron acudir a un médico particular al ver que el júbilo mantenía ocupados a los comensales entre el pan y la planeación de la nueva reunión para la comedera de tamales.
