En San Luis Potosí la situación laboral ha tomado un rumbo preocupante debido al aumento del estrés entre los empleados. Esta problemática afecta tanto a quienes operan maquinaria como a quienes trabajan en oficinas y los resultados están pasando de ser un simple cansancio a convertirse en crisis de salud graves.

Dentro de las zonas industriales es común encontrar personal operativo que cumple con jornadas de trabajo que exceden los límites permitidos por la ley. Esta situación se vuelve más crítica durante los turnos nocturnos donde la vigilancia sobre las condiciones de trabajo disminuye y el cuerpo humano se somete a un esfuerzo mayor sin el descanso necesario.

Por otra parte el sector profesional enfrenta el reto de cumplir con lo que se conoce como trabajo paralelo. Esto sucede cuando una empresa asigna a una sola persona las tareas de dos puestos diferentes lo que obliga al empleado a trabajar mucho más tiempo del debido para cumplir con sus metas. En la mayoría de estos casos las horas adicionales de esfuerzo no reciben una compensación económica extra lo que genera una carga emocional y física muy pesada.

Lamentablemente el exceso de presión y la falta de tiempo personal han provocado la aparición de enfermedades crónicas entre la población trabajadora. El agotamiento extremo ha llegado a niveles tan altos que se han registrado casos donde el estado físico del trabajador colapsa resultando incluso en fallecimientos relacionados directamente con el entorno laboral. Esta realidad muestra la urgencia de revisar a detalle cómo se distribuyen las tareas y los horarios en las empresas para evitar que en un futuro cercano San Luis Potosí tenga una población de trabajadores desgastada por el ambiente laboral.

Por Editor3