Caminar por la zona de El Ojo de Agua se ha vuelto una tarea peligrosa en la vida de cientos de habitantes. A pesar de ser una ruta muy utilizada por familias, trabajadores y estudiantes, el lugar carece de banquetas, lo que obliga a la gente a caminar prácticamente pegada a los carros en una zona donde el espacio es muy reducido.
El problema principal es que en el tramo de la curva no existe un camino seguro para quienes andan a pie. Esto hace que las personas tengan en ocasiones que avanzar por el pavimento y compartir el paso con camiones y coches que muchas veces pasan a gran velocidad. Al ser una curva, los choferes no siempre alcanzan a ver a tiempo a quienes van caminando, lo que aumenta las posibilidades de que ocurra un accidente grave en cualquier momento.
Aunque es bien conocido que este es un paso necesario para la comunicación, actualmente no hay ninguna noticia de que las autoridades tengan un plan para construir una banqueta. No existe un proyecto en puerta para arreglar este pedazo de calle, dejando a los vecinos en el olvido y sin una solución a la vista para su seguridad.
Quienes transitan por ahí mencionan que se sienten desprotegidos, pues no tienen otra opción más que arriesgarse cada vez que salen de sus casas. Mientras no se tome en cuenta la necesidad de un paso peatonal digno, la curva de El Ojo de Agua seguirá siendo un punto crítico donde el peatón lleva las de perder frente al tráfico constante.





