El municipio de Charcas vive momentos ambientales complicados debido que la presidenta, Marisol Nájera, tiene al municipio hundido en basura. A pocas horas de que termine el año, la falta de un lugar adecuado para tirar los desechos tiene a los ciudadanos en alerta, pues temen que las fiestas de Año Nuevo dejen al pueblo más hundido en la contaminación.

​El problema es que Charcas no tiene un relleno sanitario y ctualmente, la basura se está echando en espacios y tiraderos a cielo abierto que no tienen protección, lo que causa que los líquidos sucios se vayan directo a la tierra.

​Con las cenas y fiestas de fin de año, la cantidad de basura aumenta considerablemente. Se han detectado tiraderos clandestinos y se espera que para los primeros días de enero el descontrol de Marisol Nájera crezca, provocando malos olores y focos de infección.

​Aunque el tema ya llegó a oídos de los diputados en el Congreso, quienes le han pedido a la presidenta Marisol Nájera que tome cartas en el asunto, la respuesta ha sido nula. Hasta ahora, la alcaldesa no ha presentado un plan para solucionar este tiradero, lo que ha molestado a vecinos que ven cómo el problema crece cada día más.

​Lo que más preocupa es que esta acumulación de basura en fechas de fiesta termine afectando la salud de los habitantes. Sin un control por parte del Ayuntamiento, Charcas podría recibir el 2026 con una emergencia ambiental que se pudo haber evitado con organización.

Por EditorWeb