En lo que va de este 2026, la Zona Industrial de la capital potosina ha sido escenario de tres incidentes graves que ponen en duda la seguridad dentro de las empresas. Estos hechos han generado preocupación por el riesgo constante al que se exponen los trabajadores.
El primer incidente ocurrió el pasado 14 de enero, apenas iniciando el año. Posteriormente, el 1 de abril, se presentó una explosión en una fábrica de baterías de litio. La situación empeoró solo una semana después, cuando una planta de manejo de plásticos sufrió otro incendio de magnitud considerable.
Durante el último incendio, ocurrido entre la tarde y noche del 8 de abril, los Bomberos y el personal de Protección Civil admitieron que la situación se salió de control. El fuego fue tan intenso que sus recursos no fueron suficientes para combatirlo, al grado de que tuvieron que pedir apoyo a través de grupos de mensajes para que personas particulares ayudaran llevando agua en pipas.
Según los reportes obtenidos, la empresa donde ocurrió el siniestro más reciente no contaba con las herramientas básicas para prevenir o controlar un incendio. Esta situación no parece ser única, ya que en las fábricas cercanas también falta equipo de protección adecuado.
Esto expone que muchas empresas podrían estar operando de manera descuidada, ignorando las normas de seguridad que deben seguir, por lo que queda pendiente que las autoridades realicen una revisión profunda de los peritajes para entender qué está fallando. Es necesario que se vigile con mayor rigor a las empresas, ya que la falta de supervisión está dejando frente a la muerte a miles de personas que trabajan diariamente en la zona industrial.
