La recurrente aparición de socavones y hundimientos del suelo en Matehuala no solo es un problema de infraestructura visible, sino una crisis de seguridad pública que se agrava por la atención superficial en una zona considerada de riesgo sísmico. Lis casos continuos dejan ver que el peligro subterráneo ha sido tomado a la ligera, a pesar de que la inestabilidad se manifiesta con al menos cuatro hechos en lo que va del 2025.
El registro de fallas en el subsuelo durante los últimos dos años ha creado un cronograma de riesgo.
28 de Noviembre de 2025: Se registró un nuevo hundimiento en la calle Negrete, paralizando la vialidad y encendiendo la alarma sobre la estabilidad del terreno.
Septiembre de 2025: Se documentó un colapso en la calle Rangel.
15 de Julio de 2025: Tras una intensa lluvia, se abrieron grietas en la calle Independencia en su cruce con Jaime Nunó, mostrando la afectación por el correr del agua.
5 de Febrero de 2025: Un socavón de grandes dimensiones se abrió en Ojo de Agua y tragó un camión materialista, un suceso que evidenció la magnitud de las fallas bajo la ciudad.
Marzo de 2024: La Colonia La Dichosa reportó un hundimiento, que de acuerdo a vecinos, una semana antes se habría presentado otro similar.
Estos colapsos recurrentes son un síntoma de graves problemas estructurales y de subsuelo que provocan el colapso del pavimento y la creación de daños internos. Al ser Matehuala una zona de sismos, la existencia de un subsuelo ya tan comprometido por fallas y hundimientos eleva el riesgo a niveles críticos, ya que un movimiento telúrico podría desestabilizar por completo las áreas afectadas.
La respuesta de las autoridades, limitada a reparaciones superficiales sin un análisis profundo del origen geológico y estructural del problema, es factorde riesgo. En una ciudad con posibles daños sísmicos y hundimientos crónicos, la falta de una intervención seria pone en peligro la vida de los ciudadanos.
