La diputada Aranza Puente Bustindui sacudió el panorama legislativo potosino al anunciar su salida de las filas del Partido Acción Nacional (PAN), denunciando ser víctima de violencia política y de un «complot» orquestado desde las cúpulas de su propia institución para frenar su labor en el Congreso del Estado de San Luis Potosí.
La legisladora señaló directamente una colusión entre el Comité Directivo Estatal y un grupo parlamentario. Según sus declaraciones, esta alianza tuvo como único objetivo bloquear sus iniciativas y gestiones, lo cual representa no solo un ataque personal a su trayectoria, sino un agravio directo contra la ciudadanía que ella representa en el recinto legislativo.
Puente Bustindui declaró que este atentado a su labor se debió a su negativa para alinearse con lo que calificó como «incongruencias» de sus compañeros de partido. Aseguró que las prácticas actuales dentro del PAN han dejado de concordar con los principios fundacionales que alguna vez le dieron identidad, afirmando que sus propias convicciones y valores ya no encuentran un espacio de respeto ni desarrollo dentro de esa estructura.
La salida de la diputada no fue única, pues informó que 11 personas más han decidido seguir sus pasos y abandonar la militancia blanquiazul. Con evidente tristeza, Puente lamentó la fuga de perfiles valiosos, atribuyendo este fenómeno a una falta total de rumbo y a la inexistencia de un diálogo institucional genuino por parte de la dirigencia.
Respecto a su futuro inmediato, Aranza Puente aclaró que por el momento se mantendrá como diputada sin partido. Aunque reconoció haber mantenido conversaciones con diversas fuerzas políticas que se han acercado a ella, subrayó que aún no ha tomado una decisión definitiva sobre su próxima afiliación. No obstante, garantizó que su labor de servicio y compromiso con los ciudadanos se mantiene intacta, independientemente de las siglas partidistas.





