Mientras el discurso oficial del Ayuntamiento de Catorce presume una gestión de honestidad y cercanía, los datos fríos de la fiscalización nacional cuentan una historia distinta. Tras la entrega del informe de la Cuenta Pública 2024 por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), el municipio gobernado por Javier Sandoval «El Gudy» ha quedado bajo la lupa tras detectarse irregularidades financieras por un monto de 53.1 millones de pesos.
Javier Sandoval, quien asumió la presidencia municipal con promesas de transparencia, enfrenta hoy uno de los mayores desafíos de su administración. El edil basó su reconocimiento político en un discurso de justicia, asegurando que a Catorce lo habían desfalcado otras administraciones y juró ante el pueblo que él sería presidente para devolverles el dinero que les pertenece. Sin embargo, las observaciones de la Auditoria no son menores, pues existen montos pendientes de aclarar que carecen de documentación que demuestre legalmente en qué se gastó esa millonaria suma de dinero.
Esto se suma a un historial de problemas que el alcalde ha creado. Apenas en enero, trabajadores del ayuntamiento denunciaron públicamente que no les habían pagado sus aguinaldos, lo que provocó desconfianza que ahora se ve reflejada por estos hallazgos de la auditoría.
Para dimensionar la gravedad del problema en Catorce, es necesario compararlo con el panorama estatal. Según el informe de la Auditoria entregado en febrero de 2026, el total de observaciones realizadas a los municipios de San Luis Potosí asciende a 553.5 millones de pesos. Bajo esta cifra, la administración de Javier Sandoval es responsable de una parte significativa del desfalco global en el estado, pues sus 53.1 millones de pesos observados representan el 9.6% del total observado a todos los municipios de la entidad.
A pesar de la promesa de «devolver el dinero», el municipio sigue sumergido en un estancamiento que afecta la calidad de vida de sus habitantes. Mientras los millones de pesos permanecen sin comprobar, Catorce sigue sufriendo por la falta de atención médica de calidad y la ausencia de ambulancias operativas para traslados de emergencia. La crisis del agua persiste sin una solución y las obras de infraestructura brillan por su ausencia, dejando a la ciudadanía con la duda de dónde quedó ese dinero que, según el alcalde, regresaría a sus manos.
El municipio de Catorce se coloca como el segundo lugar estatal con mayores montos por aclarar en qué se gastaron, solo por debajo de Tampacán. El alcalde tiene ahora plazos legales estrictos para presentar las pruebas que solventen estas irregularidades. De no hacerlo, las observaciones podrían derivar en denuncias penales por daño al erario.
