​Los productores de la región del Altiplano están pasando por un momento difícil debido a un aumento considerable en el robo de animales. Lo que antes eran casos aislados, hoy se ha convertido en un problema que ha afectado a los municipios de Salinas, Santo Domingo y Matehuala. Versiones apuntan a que este repunte es provocado por grupos organizados que conocen bien la zona y aprovechan la falta de vigilancia en los caminos rurales para llevarse vacas, chivos y borregos.

​El modo de operar de estos grupos, conocidos como abigeos, ha cambiado. Ya no se trata solo de robos pequeños; ahora utilizan camionetas y remolques grandes para trasladar el ganado rápidamente hacia otros municipios vecinos. En muchos casos, los dueños de los ranchos se dan cuenta del robo hasta la mañana siguiente, cuando encuentran los corrales vacíos o los candados cortados. Esta situación representa un golpe fuerte para la economía de las familias que dependen totalmente de la venta de sus animales para sobrevivir.

​Salinas, Santo Domingo y Matehuala tienen en común que cuentan con muchas brechas y caminos de tierra que son difíciles de vigilar por la policía. En Salinas y Santo Domingo, la cercanía con los límites de Zacatecas permite que los ladrones escapen con facilidad. Por otro lado, en Matehuala se ha reportado que los delincuentes usan a Catorce para resguardar al ganado robado.

​Los ganaderos locales han pedido a las autoridades que se instalen más puntos de revisión en caminos y brechas más alejadas. Explican que, además de perder su dinero, sienten una gran inseguridad al saber que personas extrañas rondan sus propiedades durante la noche.

​Por su parte, las autoridades recomiendan a los dueños marcar a sus animales de forma clara y tener sus documentos en regla, ya que esto facilita que la policía pueda recuperar el ganado si detienen a algún vehículo sospechoso.

Por EditorWeb