El gobernador Ricardo Gallardo Cardona anunció que presentará adecuaciones al Plan B de la reforma electoral de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló que su iniciativa tiene un candado importante que busca evitar que los ayuntamientos pequeños aumenten su número de regidores. Aunque la reforma federal permite un máximo de 15 integrantes por cabildo, el mandatario estatal busca que en San Luis Potosí nadie se aproveche de ese tope para crecer su nómina.
La iniciativa estatal plantea que el número de regidores sea estrictamente proporcional a la cantidad de personas que viven en cada municipio. Esto significa que, si un ayuntamiento hoy funciona con siete o nueve integrantes porque su población es pequeña, no podrá subir a 15 solo porque la ley federal lo permita como máximo. El objetivo es que los cabildos se queden como están o incluso se reduzcan, pero nunca que aumenten si no es necesario.
Gallardo explicó que la idea es poner orden y que «nadie se pase de listo» queriendo crear nuevos puestos de regidores que solo generarían más gastos en sueldos y bonos. Según el gobernador, el Plan B debe servir para ahorrar dinero público, no para que los políticos locales busquen cómo acomodar a más gente en las oficinas de la presidencia municipal.
Con este ajuste, el gobierno de San Luis Potosí pretende que los recursos que se ahorren al no inflar los cabildos se queden en los mismos municipios. Ese dinero, señaló el mandatario, deberá usarse para atender las necesidades más urgentes de la gente, como el bacheo, el alumbrado y el agua, en lugar de irse al pago de salarios de funcionarios.
