​A pocos días de que termine el año, las familias de Matehuala comienzan a abarrotar los comercios para preparar la cena de este 31 de diciembre. Sin embargo, el panorama para el bolsillo de los ciudadanos luce complicado, ya que en estas fechas los precios de los productos básicos suelen subir sin que haya una autoridad que supervise o ponga orden en los establecimientos locales.

​La falta de presencia de inspectores o de módulos de atención de la PROFECO en la región deja a los compradores en una posición difícil. Sin nadie que vigile que se respeten los precios o que las básculas den kilos completos, el consumidor queda expuesto a pagar de más por productos esenciales como la carne, la uva o las verduras, que son los más buscados en estos días.

​Es una realidad que, mientras muchas oficinas de gobierno entran en periodo de descanso por las fiestas, el movimiento comercial en el municipio aumenta drásticamente. Esto genera que muchos ciudadanos sientan que no hay a quién acudir si notan un aumento excesivo o injustificado en los costos de los alimentos.

​Al final, la economía de las familias termina siendo la más afectada por esta falta de supervisión. Sin operativos que frenen los abusos, la única opción para la gente es buscar y comparar donde rinda más el dinero, en un cierre de año donde la protección al consumidor brilla por su ausencia.

Por EditorWeb