Ante el recrudecimiento de los hechos de violencia que azotan al país, la Iglesia Católica de Matehuala ha alzado la voz, emitiendo un llamado a la reflexión personal y social, destacando el agotamiento de la ciudadanía frente a la inseguridad.
El Padre Gustavo Tapia señaló que la sociedad «está cansada de la violencia», dijo a los ciudadanos que «Es tiempo de que nos preguntemos personalmente qué pensamos como personas y qué podemos hacer para cambiar.»
En su declaración, el Padre Tapia fue enfático al condenar la corrupción, un factor que a menudo se relaciona con el aumento de la violencia e impunidad. Además, reiteró un principio fundamental de la Iglesia, al declarar que «la violencia no se combate con violencia», apoyando la necesidad de buscar caminos de paz pero con justicia.
Por su parte, el Padre Toño puso el foco en el rol fundamental de la familia en la prevención de la violencia.
Mencionó que un posible detonante de la rebeldía y la delincuencia en las etapas de la adolescencia y la edad adulta radica en el descuido de la educación en valores, por lo que »La familia debe tomar su rol en la educación, pues ahora se ha vuelto complicada la crianza, se dejó de inculcar valores y de insistir en el buen comportamiento de los jóvenes.»
La Iglesia de Matehuala concluye su mensaje destacando que el cambio en el tejido social debe empezar desde los hogares, restaurando la base moral y ética para contrarrestar a largo plazo la crisis de violencia que enfrenta la nación.





